Incorporar las técnicas y conocimientos necesarios para instalar exitosamente el sistema operativo, y dejarlo funcionando adecuadamente.
Es altamente recomendable conocer el hardware sobre el que se va a instalar el sistema operativo. Especialmente antes de la compra del mismo. La mayor parte del hardware existente hoy en día funciona correctamente con Linux, pero en ocasiones pueden ocurrir inconvenientes, incompatibilidades o directamente no funcionar.
Las fuentes de obtención de información del hardware son variadas, a saber: sitio del fabricante, BIOS, manuales, observación visual, software de información.
Una manera fácil y práctica de revisar el hardware es iniciar el sistema con una distribución de rescate como System Rescue CD y luego ejecutar las herramientas básicas que provee Linux:
En general no se debe tener cuidados especiales al instalar Linux. Sí es importante tomar recaudos en caso de que se lo esté instalando en un disco con otros sistemas operativos.
En este caso, es muy importante realizar una copia de resguardo si hay datos importantes en el sistema operativo ya instalado, dado que si ocurre cualquier inconveniente pueden perderse.
Respecto al hardware, si el sistema operativo se usa en forma normal, no hay razón por la que pueda dañarse.
Si se está realizando experimentación, Linux provee una gran cantidad de herramientas de acceso a recursos de bajo nivel. Si son mal utilizadas éstas sí pueden dañar el hardware en forma irreversible.
Debian puede ser instalado de varias maneras diferentes, cada una con sus ventajas y desventajas.
Primero, se debe elegir un medio de instalación, que puede ser un CDROM o un DVD. En el segundo caso, los paquetes disponibles son más abundantes que en el primero. Además, puede instalarse desde un CD mínimo, o desde la red, utilizando un CD netinstall.
En cualquier caso, luego se pueden agregar más paquetes, de todos los disponibles para Debian, así como instalar software extra de todo tipo y de diversas fuentes.
La instalación recomendada es la de texto, simplemente porque es la forma más rápida y simple de hacerlo, y funciona siempre sin inconvenientes. La instalación gráfica es casi exactamente igual, con la misma funcionalidad, pero depende de que todos los componentes de hardware involucrados funcionen correctamente con los drivers existentes en el medio de instalación.
También se puede instalar el sistema operativo de manera básica en una partición mínima, de unos 4GB, y luego particionar el espacio libre, y configurar lo necesario.
El esquema de particionamiento recomendado es altamente variable dependiendo de las necesidades y del destino que se le de al sistema.
Debian recomienda un mínimo de 1GB en la partición raíz si no se utilizará la interfaz gráfica, y 5GB si se desea instalarla.
Para una estación de trabajo, con un disco moderno de 500GB o más, se puede instalar todo en una sola partición para la raíz, y un espacio de swapping. Por ejemplo:
Para un servidor básico, puede recomendarse algo como:
CentOS puede ser instalado de varias maneras diferentes, cada una con sus ventajas y desventajas.
Primero, se debe elegir un medio de instalación, que puede ser un CDROM o un DVD. En el segundo caso, los paquetes disponibles son más abundantes que en el primero. Además, puede instalarse desde un CD mínimo, o desde la red, utilizando un CD netinstall.
En cualquier caso, luego se pueden agregar más paquetes, de todos los disponibles para CentOS, así como instalar software extra de todo tipo y de diversas fuentes.
La instalación recomendada es la gráfica, dado que la de texto tiene escasa funcionalidad. Por ejemplo, no permite realizar un particionamiento adecuado.
De todas maneras, si se desea realizar un particionamiento personalizado avanzado, se debe utilizar primero el comando fdisk o el comando parted, y luego de tener el esquema de particionamiento deseado, lanzar la instalación. De esta manera, el instalador permitirá montar cada partición en su punto de montaje, y así finalizar la instalación tal como se necesita.
También se puede instalar el sistema operativo de manera básica en una partición mínima, de unos 5GB, y luego particionar el espacio libre, y configurar lo necesario.
El esquema de particionamiento recomendado es altamente variable dependiendo de las necesidades y del destino que se le de al sistema.
CentOS recomienda un mínimo de 5GB en la partición raíz.
Para una estación de trabajo, con un disco moderno de 500GB o más, se puede instalar todo en una sola partición para la raíz, y un espacio de swapping. Por ejemplo:
Para un servidor básico, puede recomendarse algo como: